Resumen — Mesa Redonda: «La Inversión en Startups de Impacto»
En el marco del I Foro de Inversión en Startups de Impacto organizado por el Foro de Sostenibilidad EADA-Keiretsu, tuvo lugar una mesa redonda que reunió a destacados profesionales del venture capital, la inversión de impacto y el ámbito académico para analizar la evolución de este mercado y las oportunidades que ofrece para emprendedores e inversores.
Moderada por Miquel Costa, presidente y CEO de Keiretsu Forum Spain, la sesión contó con la participación de Jordi Ferrer (Ship2B Ventures), Orfeo Balboa (First Drop VC), Emili Curià (Inclimo) y Joan Tarradellas (EADA Business School), quienes compartieron su visión sobre el presente y el futuro de la inversión de impacto.
Miquel Costa — Moderador (Presidente y CEO, Keiretsu Forum Spain)
Miquel condujo la mesa, articulando el debate en torno a cuatro grandes ejes: qué es una startup de impacto, cómo se mide ese impacto, cómo se equilibra con la rentabilidad y la escalabilidad, y cómo se imagina el sector en 10 años. Cerró el encuentro sintetizando el espíritu de la mesa en tres palabras: compromiso, convencimiento y coherencia en los planteamientos y actuaciones de los ponentes. Su tono fue cercano y estimulante, intercalando preguntas directas («¿sabéis qué impacto tiene el dinero que invertís?») con momentos de humor que distendieron el ambiente.
Jordi Ferrer — Investment Partner, Ship2B Ventures
- «El impacto que más nos interesa es el de outcome: cuanto más crece la empresa, más impacto produce.»
- «Estamos en la infancia de la inversión de impacto. Llevamos 20 años frente a los 550 del sistema financiero contable.»
Jordi presentó Ship2B como una gestora de Venture Capital de impacto con 160 millones de euros bajo gestión en cuatro fondos y tres verticales: cambio climático, calidad de vida para mayores y pediatría.
Sus dos métricas principales son vidas impactadas y toneladas de CO2 ahorradas. Según explicó, el impacto debe incorporar tres elementos fundamentales: intencionalidad, adicionalidad y medición, y las startups capaces de generar un cambio real en su mercado son las que presentan una mejor alineación entre rentabilidad e impacto.
Respecto a los errores de los emprendedores, señaló tres: no conocer el fondo al que acuden, maquillar los unit economics en lugar de ser honestos, y querer internacionalizarse antes de consolidar el mercado local. Terminó con una llamada a la prudencia sobre las cláusulas de desinversión por cambio de impacto, aclarando que siempre buscarían una salida ordenada que no perjudique a la empresa.
Orfeo Balboa — Director de Inversiones, First Drop VC
- «Nuestras startups pueden pivotar en cualquier cosa, salvo en el impacto.»
- «Si una empresa deja de reportar el impacto, tenemos cláusula para desinvertir.»
Orfeo describió First Drop como el fondo más pequeño y más early-stage de la mesa: 20 millones de euros de objetivo, tickets de entre 100.000 y 300.000 euros, con entradas en valoraciones inferiores a los 3-4 millones. Su fondo cubre tanto impacto social como medioambiental.
Fue el más contundente en defender que rentabilidad e impacto no son incompatibles: «nos situamos en la encrucijada donde no hay que hacer ningún sacrificio por un lado ni por otro.» Destacó que los objetivos de impacto agregado del fondo están contractualmente ligados al carry del equipo gestor, lo que alinea incentivos de forma estructural. También llamó la atención sobre el momento difícil del sector («es un mal momento para hablar de ESG e impacto») como razón para ser aún más rigurosos e impecables.
Durante su intervención explicó que el impacto no puede basarse únicamente en declaraciones de intenciones:
“No basta con decir lo que haces; hay que demostrarlo con datos, métricas y medición constante.”
Balboa también defendió que la inversión de impacto seguirá creciendo de forma inevitable durante los próximos años:
“Dentro de diez años habrá mucha más gente haciendo lo que estamos haciendo hoy.”
Emili Curià — Investment Manager, Inclimo
- «Somos artículo 9: el fondo de máxima exigencia en términos de impacto.»
- «Si un proyecto no sabe ir a mercado, el impacto acabará siendo cero.»
Emili presentó Inclimo como un fondo de impacto climático de 40 millones agnóstico en verticales (economía circular, movilidad, agro), con tickets iniciales de entre 500.000 y 1 millón de euros y capacidad de follow-on hasta 2,5 millones.
Como fondo artículo 9, Inclimo tiene la obligación contractual de reportar el impacto a la CNMV. Explicó que la medición se adapta proyecto a proyecto —poniendo el ejemplo de los cargadores para vehículo eléctrico y el CO2 equivalente ahorrado— y que trabajan mano a mano con cada participada para desarrollar una teoría del cambio.
En el capítulo de consejos a emprendedores, insistió en que el error más común no es tanto un fallo técnico como la falta de investigación previa: cada proyecto tiene su inversor, y confundir fondos conduce a conversaciones inútiles para ambas partes.
También insistió en la importancia de vincular la medición de impacto con indicadores concretos y verificables:
“Cada proyecto tiene sus propios KPIs para medir el impacto real que genera.”
Respecto al futuro del sector, mostró una visión optimista:
“La inversión de impacto ha venido para quedarse.”
Joan Tarradellas — Finanzas y Contabilidad, EADA Business School
- “La clave está en generar cambios sistémicos”
- «¿Sabéis qué impacto tiene el dinero que invertís? Si no lo sabéis, tenéis que investigarlo.»
Joan aportó la perspectiva académica e institucional al debate, articulando el concepto de cambio sistémico: la idea de que las intervenciones de mayor impacto no son las acciones directas sino las que tocan las palancas estructurales del sistema (leyes, incentivos, normas financieras).
Explicó cómo EADA participó en el proceso de mejora del reglamento SFDR de la Comisión Europea, y situó la regulación de los artículos 8 y 9 como un ejemplo real de cambio sistémico ya en marcha. Elogió la práctica de desinvertir cuando una empresa abandona su propósito de impacto, poniendo el ejemplo de un fondo temático de agua que tenía en cartera una empresa que acaparaba acuíferos —rentable, pero nociva—.
“A veces hacemos acciones con impacto limitado cuando lo importante es identificar la palanca que genera un cambio profundo en el sistema.”
El profesor de EADA destacó además la importancia de la nueva regulación europea en materia de sostenibilidad y transparencia financiera, que está contribuyendo a transformar el comportamiento de inversores y empresas.
Cerró con una nota optimista: los grandes family offices del centro-norte de Europa y de España están recibiendo una presión creciente de sus nuevas generaciones para orientar más recursos hacia la inversión de impacto.
En este enlace de Youtube, hemos subido el video completo de la interesante mesa redonda
Mesa organizada conjuntamente por el Foro de Sostenibilidad EADA-Keiretsu y celebrada en EADA Business School, Barcelona.